9/04/2011

BENEFICIOS DEL ACONDICIONAMIENTO MUSCULAR

1. INTRODUCCIÓN      
La salud y la calidad de vida son objetivos fundamentales de la política actual en los países más desarrollados. La falta de actividad física es responsable en la actualidad de un gran número de afecciones patológicas denominadas enfermedades hipocinéticas. En el año 2.000 a causa de los malos hábitos como son la inactividad física y la nutrición inadecuada fallecieron unas 400.000 personas.
 Diversas organizaciones internacionales aconsejan diseñar programas de ejercicios de resistencia cardiovascular, flexibilidad, fuerza y equilibrio, realizados de tres a cinco días por semana, junto a un patrón nutricional consistente  en dietas bajas en grasa, ricas en verduras,  frutas y cereales, agua abundante y suplementos de vitaminas y minerales, con el fin de mantener una buena salud y conseguir un envejecimiento exitoso.

2. IMPORTANCIA DEL ACONDICIONAMIENTO MUSCULAR EN LA PROGRAMACIÓN DE EJERCICIO FÍSICO
El ejercicio físico orientado a mejorar la salud produce considerables  beneficios, no sólo sobre el componente físico, sino también sobre el psíquico y social.
Entre los efectos beneficiosos más importantes de un adecuado acondicionamiento muscular podemos destacar la disminución de la grasa corporal y la presión arterial diastólica, el aumento del metabolismo basal, incremento de la densidad mineral ósea y  del tejido conjuntivo, mejora del perfil lipídico de la sangre, la tolerancia a la glucosa, la sensibilidad a la insulina y la capacidad funcional del organismo.

2.1. Beneficios del acondicionamiento muscular en edad escolar.
En la actualidad se considera que un acondicionamiento muscular que regule adecuadamente la intensidad, volumen y duración asegura aumentos de la fuerza y la resistencia del músculo, la captación máxima de oxígeno, mejora las destrezas motoras, previene contra las lesiones osteomusculares y facilita su recuperación cuando se producen. Así mismo, el ejercicio físico regular, unido a una dieta equilibrada, reduce la grasa corporal, aumenta la masa muscular y disminuye los niveles de colesterol.
Además, este tipo de actividades físicas ejercen un efecto positivo sobre  las funciones psicológicas en la edad infantil y en los niños y niñas que sufren de parálisis cerebral mejora la flexibilidad y el sentimiento de bienestar, a la vez que facilita la participación en las actividades realizadas en la escuela y en las de tiempo libre.

2.2. Beneficios del acondicionamiento muscular en personas mayores.
Actualmente estamos asistiendo a un aumento considerable de la población anciana, parte de ella tiene problemas de inmovilidad y discapacidad. Los especialistas tenemos que dar respuesta a dicho problema, para aumentar la calidad de vida de este sector tan importante de nuestra población.
 A medida que aumentan los años se hace más evidente el deterioro del sistema músculo-esquelético, en el que disminuyen la masa ósea (osteopenia) y la muscular (sarcopenia). A consecuencia de ello se produce la reducción en la síntesis de las proteínas, lo que facilita  la aparición de la sarcopenia y la osteopenia, lo que disminuye la movilidad,  la pérdida del equilibrio, el aumento de las caídas y la aparición de las fracturas.
 
3. MODIFICACIONES ORGÁNICAS PRODUCIDAS POR UN ACONDICIONAMIENTO MUSCULAR ORIENTADO HACIA LA SALUD

3.1. Ejercicio físico y prevención de la atrofia muscular.  
A pesar de que el envejecimiento tiene una gran influencia en la aparición de la sarcopenia, existen otra serie de  factores que poseen influencia directa en la misma, tales como el sedentarismo, el reposo en cama, la inmovilización de los miembros consecuencia a un traumatismo o enfermedad, la falta de acción de la fuerza de gravedad (lo que sucede en astronautas), la nutrición inadecuada y, en especial, las dietas pobres en proteínas.  
La sarcopenia se produce por: el declive de la actividad de las neuronas motoras alfa y de la contractilidad de la fibra muscular, la disminución de las hormonas IGF-1 (insulina) y HCr (crecimiento) y de los factores de crecimiento y el descenso de la actividad física.
La pérdida de fuerza es probablemente la consecuencia más significativa producida por la sarcopenia.
Para su tratamiento se han utilizado un considerable número de remedios terapéuticos; sin embargo, el único que parece realmente útil es la práctica de ejercicio físico.
En los mayores discapacitados puede ser muy efectivo el empleo de bandas elásticas, ya que puede mejorar la coordinación y adaptación al levantamiento de cargas.
En las mujeres mayores un adecuado acondicionamiento muscular reduce el riesgo de sufrir caídas. Liu-Ambrose y colaboradores verificaron una reducción de accidentes de un 57,3%, debido a la mejora de la estabilidad postural, consecuencia del aumento de la fuerza muscular de los miembros inferiores.
Según Helbostad y colaboradores, un programa de acondicionamiento muscular que esté orientado hacia la mejora del equilibrio y coordinación intermuscular, favorece la marcha y velocidad del paso, circunstancia que mejora la calidad de vida del sujeto.
El acondicionamiento muscular regular y controlado disminuye en personas mayores la osteoporosis, así como diversos síntomas de numerosas afecciones crónicas como la enfermedad cardíaca, la artrosis, y la diabetes  tipo 2; también mejora el descanso nocturno e interviene positivamente en etapas iniciales de depresión.

3.2. Acondicionamiento muscular y prevención de la osteoporosis.
La osteoporosis es una de las afecciones más frecuentes en los países desarrollados, y constituye un gran problema económico y social, debido a la mortalidad y a las discapacidades que produce. Aunque las personas mayores son más proclives a sufrirla, los jóvenes también la padecen e, incluso,  si existen determinantes genéticos, puede aparecer en el momento del nacimiento. En todas las edades las mujeres son las más proclives a desarrollar esta patología.
En la  aparición de la osteoporosis intervienen  numerosas causas. Entre las más significativas destacamos los genes, una alimentación inadecuada, algunas  enfermedades, ciertos  fármacos, deficiencia hormonal y la  falta de actividad física regular.
En cualquier edad, pero especialmente después de los 65 años los buenos resultados del ejercicio físico son evidentes. Cussler y colaboradores encontraron en mujeres menopáusicas un aumento de la densidad mineral ósea del trocánter del fémur proporcional al aumento de la intensidad de un programa de ejercicios de sentadillas y extensiones en sedentación (press de piernas).   

4. ACONDICIONAMIENTO MUSCULAR Y PREVENCIÓN DE ALTERACIONES ORGÁNICAS.

4.1. Enfermedades del sistema cardiovascular.

            El ejercicio físico se viene utilizando en la prevención, tratamiento y  rehabilitación de diversas enfermedades cardiovasculares.
            En los enfermos con insuficiencia cardiaca crónica, un acondicionamiento muscular de intensidad moderada mejora la fuerza, la resistencia, la variabilidad de la frecuencia cardíaca,  el aflujo de sangre al antebrazo, la movilidad funcional y la calidad de vida.
            En los sujetos afectados por la enfermedad coronaria, la combinación del acondicionamiento muscular y el trabajo aeróbico reduce los riesgos de sufrir un infarto de miocardio al disminuir el colesterol total y los triglicéridos y al aumentar las lipoproteínas de alta densidad.

4.2. Enfermedades del sistema pulmonar.
Una de las enfermedades más frecuentes e invalidantes es la llamada enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El síntoma más aparente es la dificultad respiratoria o disnea, que se halla muy influenciada por la alteración funcional de los músculos de los miembros inferiores. Según los especialistas en dicha enfermedad, el objetivo más importante del tratamiento rehabilitador es mejorar la fuerza y la resistencia de dichos grupos musculares, por lo que un acondicionamiento muscular de las extremidades inferiores mejora la calidad de vida en enfermos de EPOC.

4.3. Enfermedades metabólicas.
La diabetes y la obesidad son dos afecciones que causan con frecuencia alteraciones cardiovasculares de gravedad.
            El acondicionamiento muscular tiene efectos muy beneficiosos en sujetos afectados por diabetes. Estas mejoras son debidas al incremento de la acción de la insulina sobre el músculo esquelético.
En relación con la obesidad, el acondicionamiento muscular desempeña dos funciones muy importantes. La primera de ellas consiste en aumentar el consumo de oxígeno durante el ejercicio y seguir  haciéndolo después de finalizado el mismo,  a la vez que se favorece la oxidación de las grasas. En segundo lugar, evita la pérdida de la masa muscular originada por la dieta hipocalórica que acompaña al tratamiento.
 
4.4. Enfermedades del sistema urinario.
            La pérdida de fuerza es un hecho constatado en los pacientes con insuficiencia renal. Mediante el acondicionamiento muscular se puede mejorar la estructura y función del músculo, lo que produce efectos beneficiosos sobre la capacidad funcional y el rendimiento físico del sujeto.

4.5. Enfermedades cancerosas.
La práctica regular de ejercicio físico no es capaz de curar el cáncer, pero si se ha podido constatar que su aplicación genera una considerable mejora de la funcionalidad y calidad de vida de quiénes lo practican.  Incluso, diversos estudios epidemiológicos muestran que el ejercicio de tiempo libre y el realizado en el ámbito laboral tienen efectos preventivos sobre la aparición de diversos tipos de cáncer.
Fruto de la realización de actividad física, Coleman y colaboradores verificaron una disminución de la fatiga, mejora del estado de ánimo y del sueño en personas afectadas por el mieloma múltiple tratadas con quimioterapia intensa.
 
4.6. Alteraciones del sistema nervioso.
Recientemente se ha comenzado a utilizar el acondicionamiento muscular en la rehabilitación de las personas que han padecido un accidente cerebrovascular agudo (ACVA).
Taylor y colaboradores encontraron que en enfermos afectados por parálisis cerebral, el acondicionamiento muscular, además de aumentar la fuerza de las piernas un 22% y la de los brazos un 17,2%, incrementa  la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria, produce una sensación placentera y facilita la incorporación desde la posición de sentado.
En sujetos aquejados de esclerosis múltiple, White y colaboradores utilizando un programa de ejercicios, encontraron una mejora en la extensión de la rodilla de un 7,4%, la flexión plantar un 52% y en el rendimiento de la marcha hasta un 8%. Del mismo modo señalan una reducción de la fatiga y una mejora de la funcionalidad global del sujeto.
El acondicionamiento muscular mejora la fuerza muscular y el equilibrio en la enfermedad de Parkinson. Por otro lado, en adultos con síndrome de Down, mejora la fuerza y el equilibrio corporal.
 
4.7. Afecciones dolorosas del sistema osteo-articular y muscular.
La lumbalgia o dolor de la región lumbar es una de las afecciones más frecuentes que afectan a la población. Mediante un correcto acondicionamiento muscular del tronco se puede aumentar la capacidad funcional de los músculos erectores de la columna lumbar, así como la densidad mineral ósea de las vértebras, lo que contribuye a disminuir las molestias en esta zona de la columna vertebral.
Respecto al dolor cervical, Ylinen y colaboradores, aseguran que con un acondicionamiento muscular de ligera intensidad en combinación con ejercicios de estiramiento parece tener mayor eficacia para eliminar la debilidad muscular y el dolor en la zona del cuello.
Para el tratamiento de la fibromialgia (dolor muscular) esta comprobado que la combinación de actividades aeróbicas y anaeróbicas producen grandes beneficios.

4.8. Efectos sobre el sistema inmunitario.
En las personas comprendidas entre los 60 y los 69 años, el ejercicio revierte algunas de las alteraciones del sistema inmunitario originadas por la edad, de manera que quienes participaron en un programa con este tipo de entrenamiento presentaban aspectos similares de su sistema inmunitario  a los habituales observados en las personas de 30 años.

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